Entrando al Reino

Confieso que detesté El Reino de este Mundo cuando me obligaron a leerlo en el pre. Los malos maestros de literatura no saben el daño que hacen. Me negué a leer a Carpentier después de eso y sólo leí El Siglo de las Luces porque estrenaron en el Festival de Cine la versión cinematográfica, coproducción Cuba-Francia.

Sin embargo, a pesar de la obligación y la falta de experiencia para comprender a un autor como Carpentier, sí recuerdo que, en el fondo, me decía a mí misma que aquella novelita tenía un encanto singular, con toda su magia.

Ese incidente me impidió más tarde conocer a uno de los más importantes escritores cubanos de todos los tiempos. Hoy solamente abro el Reino y ya estoy prendada. No he leído más que 4 páginas.

Comments
3 Responses to “Entrando al Reino”
  1. Olga says:

    Los maestros mediocres OBLIGABAN a leer. Resultado: esos títulos se archivaban con una etiqueta negativa en nuestras mentes de jóvenes estudiantes.
    Los maestros buenos y excelentes MOTIVABAN a leer, haciéndolo a uno partícipe de las leyendas, los sueños, los azares y hasta los bretes y chismes de los protagonistas. Una profesora que tuve en la universidad y cuyo nombre nunca escucho mencionar, Elena Calduch, la mayor autoridad que tenía en esa época la Univ de La Habana en literatura griega y romana, despertó en todos nosotros, los que tuvimos la fortuna de ser sus alumnos, una pasión extraordinaria por las obras de Esquilo y Sófocles, de Homero, por las luchas de los hombres y la interferencia de los dioses en sus vidas, por las peripecias psicológicas que se formaban entre ellos y que concedieron los nombres de sus personajes a los conflictos de caracteres, como es el célebre complejo de Edipo. Nunca he podido olvidar a la Dra. Calduch por su saber y también por su buen humor ni lo que aprendí leyendo esas obras, que pudieron haber sido detestadas si nos hubieran FORZADO a estudiarlas.
    Es la diferencia entre la mediocridad y la grandeza. Es a lo que debe aspirar un profesor. Vale, tremenda meta¡

    • Liset says:

      uff, tremenda. Es inapreciable tener un profesor asi. Por suerte, me viene alguien a la mente, pero no de mi pre. Del pre fue solo el de historia y por eso me gusta tanto la historia.

      Hoy le estaba enseñando a mis alumnos verbos de sentimientos, como detestar, respetar, amar, extrañar, y una alumna dijo “Yo respeto a mi profesora”, refiriendose a mi.

      Eso cuenta? jajaja. Al menos es un pasito de un laaaargo camino.

      • Olga says:

        Si apenas comenzaste a andar por ese camino y ya logras esas reacciones en tus estudiantes, la cosa promete¡ Adelante pues¡

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