Donde se eternizan los recuerdos

IMG_9823_1

Explicar lo que era Santiago para mí es inútil. Hay cosas que se sienten y no se explican. Sólo puedo hacerme un recuento de experiencias y emociones vividas. ¿Idealizarlo? Por supuesto, sin ninguna duda. Santiago era a la vez una especie de ser sobrenatural que cuando tomaba la guitarra lo transformaba todo, con esa pasión tan de él, esa manera de perderse en esas canciones-poesías, de cantar para sí y así crear ese instante en que yo sentía siempre estar presenciando algo insólito. Pero también era (y por eso entré en shock con la noticia) alguien que, por alguna razón, era una presencia muy viva, muy de ahora, en este instante. Lo oía y sentía que estaba, aunque nunca nos dijimos ni una palabra, yo sabía que él estaba, oía cuentos sobre él, teníamos amigos y conocidos en común, era parte de mí. Era Santiago en La Habana. De las mejores cosas que me ha dado la ciudad. Definitivamente la mejor, después de mi gente.

Santiago me acompaña durante tanto tiempo. Recuerdo, no sé en qué año, ya viviendo en Lawton, estar acostada con unos audífonos en la cama y llorar: estaba oyendo Náuseas de fin de siglo. No por primera vez, claro, pero por alguna razón, cuando pienso en Santiago, pienso en ese momento. En la tribu, en Patricia, en Amanda, en Hailen con la guitarra en el techo de la finca o silbando Ansias de fin de siglo, en todos nosotros intentando lo imposible, cantar sus canciones.

Náuseas, Vida, Para mañana, Futuro inmediato, Sin Julieta…. Si tengo que ponerle banda sonora a mi vida, tendría que ser él. Con sus encantadoras locuras, como terminar de cantar Iceberg, en el concierto en que la estrenó, y decir algo así: “esta canción me gusta mucho” y volverla a cantar, sin previo aviso, contra todas las normas. Pero con Santi, a la mierda las normas. Algunos se quedaron atónitos, otros lo seguimos adorando, con una sonrisa en los labios, para oír de nuevo aquel “tu corazón es un iceberg”. O aquellos conciertos en que terminaba lo que tenía programado y se quedaba con ganas (y nosotros, pero nosotros siempre nos quedábamos con ganas) y continuaba, después del recesillo de rigor para estimularse, cantando canciones de la vieja trova, como ‘en el tronco de un árbol…” y hasta tangos. Cómo nos mataba con aquello, cómo salíamos del concierto con la seguridad de que “Santi es el mejor”.

Santiago y Estado de Ánimo, Santiago y Robertico, Santiago y Elmer, Santiago y Frank. Santiago. Siempre tú. No como Carlitos o Silvio, que dejaron de existir para mí después de Como los peces, Oh melancolía. Mi recuerdo de ellos es en pasado, no en presente. Pero tú no eras presente: eras eterno.

Cuando regresé a Cuba en diciembre del 2012 hacía unos ocho años que no te veía. Pero recibí la inesperada noticia de que estarías en concierto en el Centro Pablo. Llegué temprano, como siempre, y miré por los cristales. Allá estabas tú, ensayando en el patio.

IMG_9799

Sentí una emoción al verte, al saber que te oiría de nuevo en vivo. ¿Es que no sabes que no te oí durante dos o tres años después de irme de Cuba? No podía oírte. Eras mi canción oxigenando el tiempo, mi banda sonora, y yo no tenía película. Estaba en otro mundo y esta Liset no podía soportar el dolor de oírte. Prefería olvidar: como siempre, de escudo quiero el corazón.

Fueron noches de volver atrás, de pizzas antes/después del concierto, de colas, de amigos, de guaguas, de La Habana nocturna matizada y encantada por  conciertos de Santi. Te vi tres veces ese diciembre: en el Centro Pablo, en el concierto de Frank y después en aquel bar al que por poco no entramos, pero estábamos con Patricia y eso es entrada segura.

IMG_1496

Muchos hablan de tu carácter ególatra; sin embargo, aquella noche, después de haber tocado por  muchas horas, cansado, y ya saliendo, aproveché para hacer algo que nunca había hecho aunque había tenido oportunidades (pero nunca fui ese tipo de fan): quería una foto contigo. El no vivir en tu país a veces te hace hacer estas cosas. Accediste, y fue, en mi opinión, un acto de bondad. Estabas tan cansado, tan aburrido quizás de foticos y fans, pero te paraste a nuestro lado y esperaste el flash. Nunca mostré la foto porque tenías una cara de obstine espectacular (mis sonrisas) que no me molestó, al contrario, me molesté conmigo misma por haberte forzado a una pesada foto después de darnos tanto. Qué frivolidad. ¿Qué necesidad hay de una foto cuando se siente algo tan adentro?

El día 12 vi la palabra “murió” junto a tu imagen en mi feed de Facebook y pensé que era una ilusión óptica. Obviamente, ese murió tenía que ser para otra persona, porque esa imagen era de Santi y Santi no se muere. No podía haber muerto, porque él me cantaba Esta mañana para darme ánimos. Cómo podía ser.

Es triste tiempo de nevadas aunque no caiga ni una escarcha.

No hay que dudarlo, por supuesto que te recordaremos, sigues siendo lo que eras, lo que eres. Pero no puedo menos que volver a lamentar esta puta vida que se lleva a los que no debe, en momentos que no debe. Y deja a otros.

¿Quién no ha reparado en que
la muerte es una puta caliente
sobre todos los que sienten?

Hoy escucho un disco regalado hace solo un par de meses por un amigo común, y parece irónico y reconfortante que haya podido verte y que haya recibido este disco.

¿Quién ha vencido a la tristeza,
quién no ha rodado entre sus piernas
en las noches solitarias?*

Nos veremos de nuevo. Manejando por esa carreterita de Old Bainbridge que me lleva al trabajo, con sus grandes robles y sus rayos de sol en la mañana, que tanto ha visto de mí. Leyéndote, escuchándote, sintiéndote, rememorando y viviendo.

Como siempre.

Y, por supuesto, La Habana no será lo mismo sin tí.

*De Vicente Feliú

Copyright: Liset Cruz García. Todas las fotos son tomadas por mí en diciembre de 2012. No usar sin mi autorización.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

  • Archivo

  • Estadísticas

    • 52,880 hits
%d bloggers like this: